
En la etapa post-industrial, un grupo de snowboarders decide dar un golpe de estado a la dictadura fashion. Tras proclamar un manifiesto digno de una revolución de las de antaño, lanzan una línea de ropa buena, bonita y, si no barata, al menos asequible. El éxito es tal que catorce años después los chavales de Protest venden en más de 40 países y tricotan colecciones completas.
Conscientes de que sus compradores son yonquis de la modernidad, sus prendas incorporan además bolsillo para el iPod, cadenita para colgar la gamuza con la que limpias tus gafitas de pasta y un soporte para transformar tu reloj de pulsera en un retro-reloj de bolsillo. Sindícate.
www.protestboardwear.com


No hay comentarios.:
Publicar un comentario